
Las melodías nos endulzan la vida.
Estoy segura de que a todos nos absortaría una pekenika nota cantando nuestro himno favortio.
Pensaba que es un buen contraste para el Juli, cuyas música es ruidosa pero por dentro es muy dulce.



Las melodías nos endulzan la vida.
Estoy segura de que a todos nos absortaría una pekenika nota cantando nuestro himno favortio.
Pensaba que es un buen contraste para el Juli, cuyas música es ruidosa pero por dentro es muy dulce.

